viernes, 6 de octubre de 2017

Ensayo de las TIC




El uso de tecnologías en la educación puede tener la finalidad de desarrollar las capacidades cognitivas del individuo; puede también tener el enfoque del trabajo colaborativo y en red para el desarrollo de la participación y de la ciudadanía; puede aun tener a la vista el desarrollo de una fuerza laboral apta para promover innovaciones y proyectos tecnológicos punteros para que el país sea competitivo en la economía del conocimiento; o puede simplemente atender a la demanda difusa de conocimiento de los recursos informáticos latente entre el público escolar formado por niños, jóvenes y adultos.
Sus aplicaciones pueden situarse en el campo de la enseñanza superior y
en el de la formación profesional, con destacado papel para el e-learning; en el campo de la educación básica, con uso destacado como herramienta de enseñanza de contenidos escolares específicos y como recurso para la configuración de nuevos entornos de aprendizaje; en el campo de la educación especial, en el cual el uso de los recursos informáticos representa una enorme posibilidad de extensión y de potenciación de habilidades comprometidas.
Los diferentes arreglos entre esas finalidades y aplicaciones conforman la gran variedad de escenarios posibles para la integración de las TIC en la educación y, por consiguiente, la enorme diversidad de indicadores a ellas referidas. El objetivo de este capítulo se centra en los indicadores para las aplicaciones de las TIC en la educación básica en sus diversos usos y, específicamente, en aquellos que componen los esfuerzos por acompañar y medir políticas públicas en el área.
En ese universo, los indicadores disponibles se refieren a políticas públicas y a sus resultados, a la equidad de acceso e infraestructura en escuelas, a la formación y capacitación docentes y a los impactos en el aprendizaje.
 El objetivo de este capítulo no es ofrecer un panorama exhaustivo sobre tales indicadores, sino un panorama cuestionador, que tiene como telón de fondo la reflexión sobre “qué medir”, “para qué medir” y “cómo medir”. De ese modo, este artículo pretende aproximar al lector a algunos indicadores y documentos referidos al tema, mostrando la amplitud de cuestiones relacionadas con la introducción de las TIC en el escenario escolar y en el debate educativo de un modo más amplio.
Según Galvis,  La tecnología es la ciencia de acción referida a la técnica cuyos resultados son de naturaleza teórico-declarativa y no descriptiva ni normativa. La tecnología se compone de teoría científica.
La ciencia de la información es una ciencia interdisciplinaria que se ocupa del análisis, recolección, clasificación, uso, almacenamiento, recuperación, disfunción y protección de la información.
La Ciencia se relaciona con la obtención de conocimientos, las principales características de la ciencia son la objetividad y el rigor en cambio la tecnología deriva directamente de la ciencia. Es el conocimiento científico que soluciona problemas.
La ciencia va en busca de la verdad la tecnología busca la eficiencia, la ciencia puede predecir resultados, y la tecnología puede señalar los medios apropiados.
Las TIC han sido definidas como un sistema tecnológico mediante los que se recibe, manipula y procesa información y facilitan la comunicación entre dos o más interlocutores cepal 2003.
El desarrollo de las tecnologías de la información y las comunicaciones TIC durante las últimas décadas ha puesto de manifiesto el largo camino para enfrentar un mundo digital.
Según la UNESCO, Las TIC tienen una influencia cada vez mayor en la forma de comunicarse, el aprendizaje y la vida.
El desafío esta en utilizar eficazmente estas tecnologías para que estén al servicio de los intereses del conjunto de los estudiantes y de toda la comunidad educativa, también contribuyen al desarrollo profesional de los decentes y a mejorar la gestión, la gobernanza y la administración de la educación.

Las TIC constituyen herramientas fundamentales para facilitar el acceso a conocimiento y facilitar el acceso a conocimiento y potenciar las capacidades de innovación de los países.
Según Roberto Garduno. La educación a distancia es un campo de conocimiento privilegiado para comprender los desafíos actuales entre los procesos que se han generado con los desarrollos y aplicaciones alcanzados por las tecnologías de la información y comunicación TIC en la sociedad moderna. En la comunidad educativa es imprescindibles estudiar las repercusiones del uso de la internet en la educación a distancia.
La problemática que plantea la enseñanza de organización de recursos informáticos digitales se incrementa frente al hecho de que las TIC cambian constantemente.
Los estudios realizados hasta el momento sobre la incorporación de las TIC a la educación escolar y los usos que el profesorado y el alumnado hacen de estas tecnologías muestran con claridad que, en general, las expectativas y los discursos que acabamos de comentar están sensiblemente alejados de lo que ocurre en los centros educativos y en las aulas.
Los profesores tienden a hacer usos de las TIC que son coherentes con sus pensamientos pedagógicos y su visión de los procesos de enseñanza y aprendizaje. Así, los profesores con una visión más transmisiva o tradicional de la enseñanza y del aprendizaje tienden a utilizar las TIC para reforzar sus estrategias de presentación y transmisión de los contenidos, mientras que los que tienen una visión más activa o "constructivista" tienden a utilizarlas para promover las actividades de exploración o indagación de los alumnos, el trabajo autónomo y el trabajo colaborativo.
Los usos que los participantes hagan efectivamente de las TIC dependerán, en buena medida, de la naturaleza y características del equipamiento y de los recursos tecnológicos puestos a su disposición. En este primer nivel, el del diseño tecnológico, lo que cuenta son las posibilidades y limitaciones que ofrecen esos recursos para representar, procesar, transmitir y compartir información.
 Las aplicaciones de software informático y telemático -herramientas de navegación, de representación del conocimiento, de construcción de redes semánticas, hipermedia, bases de datos, sistemas expertos, de elaboración de modelos, de visualización, de comunicación síncrona y asíncrona, de colaboración y elaboración conjunta, micromundos, etc.- varían enormemente en cuanto a esas posibilidades y limitaciones. Y esta variación, a su vez, establece restricciones distintas en cuanto a las actividades y tareas que, mediante el uso de dichas aplicaciones, van a poder desarrollar profesores y estudiantes.
 Es decir, en cuanto a las posibilidades y limitaciones que ofrecen a profesores y alumnos para organizar las actividades de enseñanza y aprendizaje: la forma de plantearlas y abordarlas, sus exigencias, su duración, las modalidades de participación, las responsabilidades de los participantes, las fuentes y formas de ayuda y andamiaje que van a poder recibir los estudiantes durante su desarrollo, el seguimiento que va a poder efectuar el profesor del progreso y de las dificultades de los estudiantes, el seguimiento que van a poder realizar los estudiantes de su propio proceso de aprendizaje, las características de los resultados o productos esperados, los criterios y procedimientos de evaluación.
El acceso a Internet es clave para la formación de redes escolares y la participación en una comunidad educativa. En efecto, mediante el acceso a Internet los profesores pueden acceder a recursos disponibles en los portales educativos, intercambiar experiencias, participar en proyectos con sus colegas y en cursos de capacitación, independientemente de su ubicación geográfica. Todo lo cual necesariamente tiene implicaciones para los procesos de enseñanza-aprendizaje.


TIC es un elemento determinante para su desarrollo en los centros ya que en función de la actitud,- señala tres tipos: innovadora, resistentes y líderes-, de los profesores se podrá desarrollar.
 Establecen como principios generales de la formación y perfeccionamiento del profesorado, concebirla como un continuo, integrarla con los procesos de cambio innovación y desarrollo curricular, conectarla con el desarrollo organizativo de la escuela, integrarla con los contenidos propiamente académicos y disciplinares, relacionar la teoría y la práctica, buscar un isomorfismo entre la formación que recibirá y las exigencias que posteriormente se le pedirán, individualizada y que debe proporcionar la posibilidad para que los profesores se cuestione sus propias creencias y prácticas institucionales
No se trata ya de utilizar las TIC para hacer lo mismo pero mejor, con mayor rapidez y comodidad o incluso con mayor eficacia, sino para hacer cosas diferentes, para poner en marcha procesos de aprendizaje y de enseñanza que no serían posibles en ausencia de las TIC.
Vistos desde esta perspectiva, los estudios de evaluación y de seguimiento de incorporación de las TIC a la educación escolar arrojan unos resultados muy pobres a nivel general -aunque hay, por supuesto, excepciones encomiables- y las previsiones son inciertas. Pero no tanto por las dificultades intrínsecas que plantea la incorporación de las TIC, como por la rigidez y las restricciones organizativas y curriculares de un sistema educativo que es incompatible, en muchos aspectos, con el aprovechamiento de las nuevas posibilidades de enseñanza y aprendizaje que ofrecen las TIC.

Referencias bibliográficas
Area, M. (2005). Tecnologías de la información y la comunicación en el sistema escolar. Una revisión de las líneas de investigación. Revista Electrónica de Investigación y Evaluación Educativa,
http://ec.europa.eu/education/doc/reports/doc/ictimpact.pdf .
Cognition and Technology Group at Vanderbilt (1996): «Looking at technology in context: A framework for understanding technology and education» a Berliner, D. C. i Calfee, R. (Eds.), Handbook of Educational Psychology (pp. 07-840). New York: Simon & Schuster MacMillan.







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